David Bowie Clown

“No soy un profeta o un hombre de piedra, soy solo un mortal con un potencial de Superman” - David Bowie.

Pensar en la historia de la música sin piezas como “Space Oddity”, “Heros” o sin aquella increíble obra trabajada entre Queen y El Duque Blanco, es negarnos una parte clave en la cultura musical.

El hombre de marte, el increíblemente talentoso David Bowie, conocido como Ziggy Stardust o El Duque Blanco, cumplió años este 8 de enero ya cinco años de su lamentable pérdida en un 11 de enero del 2016, por lo que no hemos querido dejar pasar la oportunidad de hablar de una pieza vital para la cultura pop como lo fue él.

Con música psicodélica progresiva, pasando por el Rock Glam y muchos otros géneros, Bowie se supo trabajar para poder abrirse, mostrando al mundo todo ese potencial que lo llevaría a consagrarse como todo un ícono.

Creación y desarrollo de una verdadera estrella

Nacido en Brixton, Inglaterra, David Robert Jones creció como un chico sumamente tímido, casi ausente, que al darse cuenta de que sus canciones no serían interpretadas por nadie más, se armó de valor, se disfrazó y subió a los escenarios, mostrando al gran artista que había en su interior, su música explicaba lo que sentía por sí mismo; aprendió del fracaso, hasta que en 1967 sacó su disco debut “David Bowie

Bowie se desenvolvió como actor, productor, arreglista y diseñador, después de un aproximado de 140 millones de álbumes vendidos a lo largo de su trayectoria.

Se le otorgó el cuarto lugar por una votación de BBC Culture Show sobre íconos británicos y en 2004 obtuvo el número 39 en la lista de 100 grandes artistas de todos los tiempos y el 23 de grandes cantantes.

A nivel personal se dice que disfrutaba de dibujar, pintar, esculpir y escribir, se negó a recibir el CBE, galardón otorgado por la reina Isabel II en el año 2000 y en el 2003 rechazó el título de caballero.

Mantenía una vida sencilla a diferencia de lo que se podría creer, hecho confirmado por su esposa, la supermodelo, Iman que en sus últimas declaraciones no ha dejado pasar la oportunidad de cuánto lo extraña.

En 2016, en su cumpleaños se estrenó su último álbum, que fue bien recibido por la crítica y contenía un mensaje bastante lúgubre, un aviso en su canción Lazarus, la cual nos hablaba de un inminente final.

“Mira hacia arriba, estoy en el cielo”, sería la frase con la que se abriría y la que quedaría guardada en la memoria de millones. Bowie fallecería dos días después entre amigos y familia.

David Bowie no es un emblema, es una persona que supo hacer lo mejor que podía con lo que había en su interior, sus canciones tienen su personalidad, su forma y su figura.

Estaba convencido de que sus seguidores le escuchaban por sus letras, saltó al mundo sin una red de protección, con un hambre de experimentar todo lo que la vida tenía que ofrecer, con una repulsiva necesidad de ser algo más que un simple humano.

Bowie nunca nos dejó, solo volvió a donde sea que pertenece, no sabemos dónde es, pero estamos convencidos de que no se está aburriendo.

David bowie

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